Gabriel
jueves, 9 de agosto de 2012
Ernesto era muy joven,
y no era muy santo.
Y conoció a una chica,
un tanto desprejuiciada.
El nunca la menospreció,
ni en público ni en privado.
El pensaba que todo lo que ella quería,
era tener un hijo,sólo eso.
No tardaron en tener una noche de pasión.
Al cabo de lo cual ella quedó embarazada.
Lo que no hacía más que confirmar,
las sospechas de Ernesto.
Antes de que él terminara de soñar,
cuantos niños más vendrían luego,
ella le confirmó el aborto,
producto de la negativa de la familia.
Pero convinieron en seguir adelante,
con las debidas precauciones del caso.
Pese a que ella no le era fiel,
Ernesto no se rendía,
quería tener su Carlos por parte de él,
su Alberto por parte de ella.
Y como él hacía caso omiso de las precauciones,
que habían convenido tener,
pronto quedó embarazada nuevamente.
Carlos Alberto en memoria del primero,
le pondrían ,Carlos Alberto Gabriel,
ya que un nombre suyo debería tener.
Ernesto urdió un plan infalible.
Ya que ella tenía una fama,
que la antecedía bastante,
y puesto que no le era fiel.
Pensó que la única forma de tener,
a Carlos Alberto Gabriel,
era convencer a alguno de los amantes,
de ella ,de que el niño era suyo.
Los padres tal vez no se opusieran,
si fuera alguien que no conociera,
su mala reputación.
Cuando le contó el plan a ella,
ella dudó un momento,
hasta que por fin entró en razones,
era la única forma de tenerlo.
Sólo lo usarían al sujeto para hacer los papeles.
Pero la familia tenía otros planes,
mas acordes a los deseos de los padres del sujeto.
Entonces se terminaron casando.
Lo cual no estaba en los planes de Ernesto.
La mentira había llegado muy lejos,
y la había condenado a vivir con ese sujeto.
Le quedó de su verdadero nombre Sólo Gabriel,
que ella fingió ponerlo por una promesa,
y un par de nombres más que sólo eran,
el reflejo de lo mal de la cabeza que ella estaba.
El sujeto la trató de loca por eso,
y ella lo trató de loco a él.
Todo terminó en el divorcio.
Y pronto Ernesto y ella se volvieron a ver.
El aprendió a comprender,
que todo lo que quedaba,
de Carlos Alberto Gabriel,
era Gabriel,y punto.
Tal vez pudiera llevar el apellido de la madre,
ya que él había resignado el de él.
Pero llevó el del otro sujeto.
Innumerables fueron los problemas,
que pasó ella con ese sujeto,
su familia y la de ella.
Ella ni siquiera recordaba ya,
quien era el verdadero padre.
Estaba un poco loca es verdad.
Así que cuando se juntaban a menudo,
solo conversaban de problemas.
El había quedado en el olvido,
perdido entre los problemas de ella,
en su locura temporaria.
Detras de su rencor,porque él,
cuando lo fueron a buscar,
para inquirirle sobre su paternidad,
con total frialdad respondió,
que con la reputación de ella,
el no estaba seguro de ser el padre.
Lo que a ella le dolió,tanto como a él le dolía,
que estuviera estropeando el plan.
El tiempo pasó rápidamente,
el perdió un poco el juicio,
y ella no estaba en sus cabales,
pero se seguían encontrando.
Eran muy amigos y se querían,
pero nunca se volvió a hablar de Gabriel,
de echo para ella ese sujeto,
era el padre y punto.
Ernesto no fué un santo,
dejó embarazadas otras mujeres,
pero algo había aprendido,
a entregarles el documento,
para que le anotaran el niño,
porque de algo estaba seguro,
no volvería a haber otro Gabriel.
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